Este blog es creado para compartir con uds. un poco de lo que he escrito, espero les guste.

28 de abril de 2013

Contradicción

Odio cuando callas
porque siento que te alejas.

Detesto enormemente
aferrarme a una imagen 
tuya que desaparece
gradualmente al margen 
de cada día.
No hago más que escribir y leer,
pues así, te siento
a lado en cada momento.

Aborrezco tus silencios
pues no me acaricias 
ni con el pensamiento
y yo, aquí, haciéndote el amor
en cada verso.

Odio tanto esa
extraña arrogancia, 
ya sabes que me tienes
¿Qué esperas?
¿Será que no me quieres?

Pero lo que desprecio 
con todo mi ser,
es que al escribirte ésto;
solo miento,
pues en mi pensamiento
y con el alma, 
no hago más que amarte.


22 de abril de 2013

Abuelita

¡Que dichosa te has de sentir!
Tan bien recordada,
feliz por cada pedazo
que repartiste
de tu corazón,
según tu razón,
a cada uno de tus hijos.

¡Un catorceavo de ti!
Que se refleja
en cada acto de ellos.

¡Que dichosa te has de sentir!
En tu cielo glorioso
con luz en la mirada
por todo lo que fuiste
y eres, allá en tu paraíso.

Una gloria que ganaste
y que con firmeza se hizo
tu eterna morada.

¡Que dichosa te has de sentir!
Tan bien amada.

14 de abril de 2013

Valor.

No me da miedo
lo que me rodea.
Me da miedo
que me sueltes,
que desaparezca
la mano a la que me aferro,
tu mano.

Temo que te alejes
y que sin remedio,
un día me dejes.

No me da miedo 
el futuro
porque a tu lado
lo siento seguro.

Temo que te alejes
pues de ser así,
mi sol desaparece.

Temo a tantas cosas
pero más temo 
no temer
pues entonces; 
¿Qué pudiera 
yo hacer?

¡Perdería la valentía!
Y poco a poco
perecería 
pues no temería a nada,
me perdería en las tinieblas
y olvidaría tu mirada.

Por eso aunque temo
me mantengo
ya que tú, mi lucero,
me guías en el sendero.



13 de abril de 2013

Cita primera

¡Incomodo! Tener que dar explicaciones
por culpa de quienes no tienen los calzones
para dejar de lado las falsas ilusiones
que generan constantemente con sus acciones.

No puedo evitar
ponerme a temblar
por el miedo que me da
tener que mirar la realidad
de este engaño truhán.

Ya tantas veces
que he perdido, con creces
 la dignidad del alma.
Ya no soporto
el dolor al ver tu rostro
cuando quedamos
y después, nos fallamos.

Insoportable es
la tensión de este mes
pues mi cordura
cuelga en la altura.

¿Cuantas veces
he caído ingenua
ante tus dulces,
palabras bellas?
Y en cada una,
llegamos a ninguna;
pues antes de empezar
han de terminar.

¡Que incertidumbre,
haces con la lumbre
de casa una de tus pasiones
que se reflejan en tus acciones!

Si haz de abandonarme: ¡Hazlo!
y no vuelvas a llamarme,
ya no defenderé tus pactos
aunque me supliques con mil actos.

Ten en mente que a esta mujer
que dichosa a tu lado es,
ya no soporta las traiciones.
Y aunque es como una fina rosa
no se planta ni por la persona más poderosa.

Entonces, claro te lo dejo:
ésta es la última vez que me quejo
pues la próxima; simplemente, me alejo.





10 de abril de 2013

Una nueva vida.

Puede que ésto no rime
pero mi corazón se deprime
con solo imaginar tu ausencia.
¿Será que carezco de paciencia
para trascender contigo?
Quizá mientras espero debería comer higo
y leer un buen libro.

¡Así que, no te preocupes!
Caminaré lento y firme,
te acompañaré sin rendirme.
Te tomaré de la mano
como ahora lo hago.
Seré cómplice y confidente.

Cuando hablo del futuro,
equivale al presente
y en cada partícula que carburo
un pasado emerge seguro
de entre las profundidades del alma
para llenarte de calma
y dejarte en la mente
el claro instante
al tomar mi mano.

Pues realmente no hay pasado
ni presente
ni futuro
solo hay dos manos
que se aferran dulcemente
a la eternidad
y a la muerte,
para permanecer inertes
pero llenas de vida
en el sendero
que marca, aquel lucero.


4 de abril de 2013

Microbios

-¡Que sus microbios se aniden en tu mente!-
Susurraba aquel golpe repentino que agoniza al cuerpo.

Su suave tacto, su mirar, ese delicado caminar suyo,
invita constantemente a caer en la perdición del frenesí,
una locura, que oculta en sus entrañas al más místico poder.

Un poder capaz de acrecentarse, de magnificarse,
de llevarnos a la más sublime de las glorias
o al más tormentoso de los infiernos.

Sus silencios crecen como musgo en la humedad,
carcomen nuestras ilusiones como gusanos a un par de cadáveres
que en su esplendor dejaron fugar las mejores oportunidades.

¡Que sus microbios se aniden en ti
y te carcoman lo podrido del alma,
aquello que nos hace perdernos!

¡Que sus microbios se aniden en ti
y que te enfermes de amor!